comentar imprimir enviar

¿Infiel yo?

¿Serías capaz?

Repasando el libro de Anna R. Alós, El discreto encanto de la infidelidad (Ed. Esencia), que incluye un capítulo dedicado a los cuernos de mujer, observamos que la escritora, periodista y cronista social no considera que la mujer engañe como símbolo de liberación, ni porque busque desesperadamente la forma de parecerse al hombre. Sucede, según Anna, “que con el acceso al trabajo fuera de casa se nos han abierto muchas posibilidades”. Probablemente somos igual de infieles que los hombres, pero ¿confesamos más las infidelidades? ¡En absoluto! “La mujer es mucho más hábil engañando, igual que en todo aquello que concierne a las emociones”, sentencia Alós.

Texto: Sol Alonso. Fotos: Angélica Heras.
infidelidad
Las encuestas revelan que un 20% de las españolas estarían dispuestas a engañar a sus parejas si tuvieran la oportunidad.

Iguales en lo bueno...
La sexóloga Pilar Cristóbal cree, sin embargo, que una mujer adúltera intenta, en cierto modo, romper con un factor opresivo, como es la sumisión, y considera algún que otro matiz relacionado con la lucha de sexos. “No es tanto un valor liberador como una consecuencia del movimiento feminista que propugna la igualdad entre hombres y mujeres. Ya se sabe: primero la igualdad política, la posibilidad de votar y ser votada. Más tarde la equiparación trabajo-sueldo y, finalmente, la igualdad sexual, que es tanto como disponer del propio cuerpo y del propio placer”. Dulce guinda en un camino no recorrido del todo. ¿Se deja llevar la mujer por las leyes de la atracción o sólo damos el paso cuando nos consta que aquello tiene más futuro que una cana al aire? Anna R. Alós sostiene que “las mujeres accedemos al deseo desde la cabeza o con el corazón, mientras que el hombre lo hace de una manera más física. La mujer necesita amar al menos cinco minutos”. ¿Qué dicen los números? Las estadísticas aseguran que el 60% de los hombres son infieles y el 40% de mujeres le va pisando los talones. En el cibermundo es otra cosa. Según Sexole, el primer Estudio sobre Conductas y Preferencias Sexuales de los Usuarios de Internet en España, nosotras nos soltamos más frente al teclado (50% frente al 44%) y somos infinitamente más apasionadas a la hora de expresar las emociones en el cibersexo. Para colmo, lo consideramos más un juego que una traición o, al menos, así se posiciona la mitad de las mujeres encuestadas. Un 81%  confiesa que coquetea con sus compañeros de trabajo y dos de cada tres aseguran incluso que fantasean sexualmente con ellos. Según una encuesta de Sigma Dos, un 20% de las mujeres de nuestro país declara que, aun sin haber engañado jamás a su pareja, estarían dispuestas a hacerlo si tuvieran la oportunidad. Por último, según los estudios de Instituto DYM (empresa española de estudios de mercado y opinión), el 20% de las españolas de entre 18 y 35 años ha sido infiel alguna vez. Cuando los que engañaban eran casi siempre ellos, las alarmas saltaban en forma de pelo ajeno en la solapa del traje, restos de un carmín desconocido en el cuello de la camisa y tardanzas torpemente justificadas. Ahora, las nuevas tecnologías tienen cara B y, lo mismo que nos conectan para bien, pueden desenmascarar falsas coartadas.

Sumario:

facebooktwitteryoutube

Cursos de formación