¿Por fin el viagra femenino?

Los laboratorios empiezan a preocuparse por la libido femenina. En avanzadilla llegan los primeros parches de testosterona, sólo indicados en casos de menopausia quirúrgica, pero vendrán más...

Texto: Nuria Safont Foto: Angélica Heras
El parche de testosterona siempre se comercializará con prescripción médica

Hace algo más de una década el viagra, la famosa pastilla azul, llegó para quedarse. Su aprobación mejoró la calidad sexual de muchos hombres (y por tanto la de sus parejas) que, por causas físicas o psíquicas, padecían problemas de erección. Hoy, pese a que no existe aún un equivalente femenino, la investigación farmacéutica se encuentra cada vez más cerca de encontrar soluciones a la falta de deseo de las mujeres. De momento, ya existe un parche de testosterona que puede devolver el apetito sexual a quienes sufren falta de interés por las relaciones eróticas a causa de una menopausia quirúrgica, es decir, la extirpación de los dos ovarios, el útero o todo el aparato reproductor.

¿Parche mágico?

Quienes padecen el llamado TDSH (Trastorno del Deseo Sexual Hipoactivo) suelen sentirse poco o nada motivados para excitarse sexualmente. Afecta al 16% de las pacientes que se han sometido a una menopausia quirúrgica. Con la llegada del parche de testosterona, estas mujeres cuentan con una ayuda para vivir plenamente su sexualidad.
Las consecuencias de este climaterio ‘forzado’ son múltiples: disminución del deseo sexual, alteraciones del sueño, sofocos, irritabilidad, pérdida de energía y problemas urogenitales. La pérdida de deseo se debe fundamentalmente a que, en los días siguientes a la intervención, los niveles de testosterona (una de las hormonas encargadas de la atracción sexual) descienden bruscamente en un 50%.
El parche transdérmico de testosterona, comercializado por la farmacéutica Procter & Gamble con el nombre de Intrinsa , será el primer y único tratamiento indicado en mujeres con este tipo de menopausia que sufren TDSH. Ya se está utilizando con éxito en Alemania, Francia y Reino Unido y se espera que llegue a España a principios del próximo año. Se trata de un parche fino, claro y ovalado que funciona liberando pequeñas dosis de testosterona en la sangre a través de la piel. Nunca podrá compararse con el viagra masculino, pues éste tiene un nivel de actuación inmediato, mientras que los efectos del parche aparecen a las cuatro semanas de colocárselo, y su finalidad es lúdica. Por el momento se comercializará con prescripción médica, ya que tiene efectos secundarios que es necesario evaluar. Sin embargo, todo lleva a pensar que en un futuro podrá usarse para resolver problemas de la líbido con un origen distinto del que para ahora se prescribe.

Nosotras decimos “NO”
La edad (y, con ella, la experiencia) es con frecuencia un plus para mejorar nuestra vida sexual, pero a veces el paso de los años complica un poco las cosas. Por ejemplo, con la llegada de la menopausia, la disminución de los niveles de ciertas hormonas (especialmente de la testosterona y el estrógeno) puede hacer que nuestra vida sexual pase un pequeño (o gran) bache.
Además, y para hacer las cosas un pelín más difíciles para nosotras, la pérdida de apetito sexual es más común entre las mujeres que entre los hombres. Se calcula que nos afecta a un 30%, en edades comprendidas entre los 18 y los 59 años, según el último Encuentro sobre Salud de la Mujer, celebrado recientemente en Sevilla.
Esta falta de interés es una de las disfunciones que mayor angustia nos provoca, sobre todo cuando no se vive como una fase transitoria. “Para hablar de TDSH, la pérdida del deseo sexual debe ser significativa, recurrente y persistente. Algunas veces esta pérdida es progresiva, pero en la mayoría de los casos se produce una disminución brusca del deseo. Se acompaña de mucha preocupación y malestar porque las mujeres dicen sentirse mal y buscan soluciones a su problema consultando, en primer lugar, a su ginecólogo”, explica la sexóloga y psicóloga clínica Rosario Castaño, directora de la Unidad de Disfunción Sexual Femenina del Centro Médico Instituto Palacios. Ya sabes, si tu pasión pasa por un bache, no es culpa tuya. Háblalo con tu pareja... y con el ginecólogo.l

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