Mayoría de A
¡EXCELENTE! Ése es tu nivel de satisfacción. ¿Cómo lo has conseguido? Probablemente, tu actitud abierta y decidida hace que aproveches las oportunidades que la vida te presenta. Tu éxito alimenta tu autoestima, lo que hace que te sientas muy satisfecha de ti misma. Además, no temes el fracaso porque la vida es, para ti, una aventura, y te tomas los errores como una manera de aprender. Esa indulgencia evita que caigas en el perfeccionismo, nuestro gran y frustrante enemigo. CONSEJO DE ‘COACH’. Para que este entusiasmo vital siga activo en las malas rachas, responde cada día a estas tres preguntas, que organizarán tu enorme energía vital: “¿Qué es importante para mí hoy?”, “¿qué es importante hacer hoy?” y “¿qué es importante hoy con respecto al futuro?”. Rápidamente será un hábito.
Mayoría de B
BUENO. Un puntito de frustración se cuela en tu vida cotidiana quizás porque, sin darte cuenta, has hecho que los demás se acostumbren a que lo hagas todo tú. Y lo haces a costa de poner en segundo plano tus necesidades. ¿Cuándo las satisfaces? En vacaciones, cuando los demás duermen... Juega a tu favor que has sabido tomar muy buenas decisiones en los asuntos clave de tu vida: tu pareja, el trabajo, el número de hijos, tu casa... Por eso, lo importante ya lo tienes, sólo faltan ciertos ajustes. CONSEJO DE ‘COACH’. Acaba con tus ‘fugas de energía’, es decir, esos pequeños asuntos pendientes que te agotan mentalmente (la cisterna del baño que gotea, tu revisión ginecológica, pedir perdón a tu madre...). Anótalas en una lista, pon fecha a su realización y, ¡hazlo! Ah, y no dudes en pedir ayuda a los que te rodean.
Mayoría de C
MEJORABLE. Tranquila, ¡no está todo perdido! Lo más importante, para que tu vida cambie, es que te convenzas que está en tu mano conseguirlo. Deja de pensar que eres un desastre, que no vales para nada, que todo te saldrá mal... Eso te impide sacar lo mejor de ti misma. Empieza a hacer esas cosas que te hacen sentir bien (terminar las tareas que empiezas, actuar con amabilidad...) y abandonar los hábitos que te dan una mala imagen de ti misma (nunca decir “no”, no expresar tus sentimientos...). CONSEJO DE ‘COACH’. Haz una lista con tres cosas que quieres cambiar en tu vida y añade qué estás dispuesta a sacrificar a cambio. Anota qué te ha hecho sentir bien últimamente y qué había en ello de bueno (te sentías aceptada, actuaste con coherencia...). Compórtate de forma que recuperes estas sensaciones y ¡prémiate!
Repetir el Test